Lavrov en Washington … administración de Estados Unidos no está dispuesto a negociar

mayo 12, 2017 en Fotogalería, Internacional, Política por Severo Quiroz

Viernes, 12 de mayo 2017/12:14 Basta-24M
Nicholas Kovsdev, un editor de la revista National Antrest, y Profesor de Estudios de Seguridad Nacional en el Colegio Naval de Estados Unidos considera que el momento de la visita del canciller ruso Sergei Lavrov  a Washington  no era apropiado.

La reunión con el canciller ruso no es una recompensa ofrecida por Washington a Moscú, no es una expresión de buena conducta, pero debe ser dictado por las crisis en el Medio Oriente a la luz de los medios estadounidenses  en la intervención de Rusia en la campaña electoral de Estados Unidos en favor de Trump, lo que lleva a las audiencias continuas en el Congreso de los contactos realizados por Michael Flynn, asesor de seguridad nacional de Trump, con el embajador de Rusia en Washington, y luego del despido de James Comey, director de la Oficina Federal de investigaciones FBI, surgen  varias preguntas de Lavrov.

No hay concesiones
Pero Kovsdev no atrae probabilidades de proporcionar concesiones de gestión de Trump hacia Rusia sobre cualquiera de los temas que son de gran importancia para Putin, ya sea incluyendo el despliegue de tropas de la OTAN en los Estados del Báltico, o en el desarrollo de los sistemas de defensa de misiles, o incluso para tomar medidas contrarias a Moscú, el asunto del ataque con el misil de EE.UU. este último contra la base aérea sirio, es un detalle en la mesa.

Dice  Kovsdev que no importa lo que piense Putin, no se puede negar el hecho de que Rusia es un actor importante en la escena internacional. La reunión con el canciller ruso no es una recompensa ofrecida por Washington a Moscú no es una expresión de buena conducta, pero debe ser dictado por las crisis en el Medio Oriente y la península de Corea, y las crisis en el este de Ucrania en la región de Nagorno-Karabaj.

Reuniones importantes
El escritor dibuja de  reuniones importantes de Putin las llevadas a cabo con la canciller alemana Angela Merkel, y con el primer ministro japonés Shinzo Abe,  con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan. Las conversaciones de paz alcanzados en Astana también bajo los auspicios de Rusia, el avance hacia el establecimiento de “zonas desmilitarizadas en Siria.” Es de suponer que los Estados Unidos evaluan los beneficios de la cooperación con los kurdos sirios para luchar contra Daesh a cambio de la posibilidad de deterioro en las relaciones entre Washington y Ankara. Como seguramente habrá recibido el presidente Mo Jay Corea del Sur, un cambio hacia; tanto, el sistema de defensa de misiles, y la duplicación de la inversión en Rusia en paralelo con una petición para ayudar a Moscú para facilitar el establecimiento de un nuevo diálogo con Corea del Norte.

El mismo mensaje
De acuerdo con Kovsdev, transferir a Lavrov con él a Washington con el mensaje que se le dio a la secretaria de Estado, Rex Tillerson Estados Unidos durante su reciente visita a Moscú, y que en todos los conflictos y las crisis emprendidas por Rusia, no es la voluntad del Kremlin para hablar con Estados Unidos, pero es poco probable que aplazar las actividades de Moscú  o el mal funcionamiento de cumplir los deseos estadounidenses.

Aquí se concentra el punto más importante es la opinión de este escritor, que requiere que cualquier esperanza de la cooperación con Rusia dependerá de la voluntad de Washington para mediar y aceptar compromisos. Sin embargo, en la actual atmósfera que prevalece en Washington, no parece ser el presidente de Estados Unidos, y su canciller, dispuestos a hacer concesiones.

Sincronización
Kovsedev, que, dada la vinculación de algunos medios de comunicación estadounidenses durante el momento de la visita de Lavrov  saco Kumi, y aunque el vuelo fue arreglado de antemano, parece difícil hablar de manera normal de las relaciones ruso-estadounidenses.

Pero la primera prueba de potencial sobre si los Estados Unidos fuese capaz de poner en práctica un plan ruso turco de Irán para crear zonas seguras en Siria, para ayudar a desarrollar las relaciones entre Rusia y los países árabes;  con el fin de acabar con el sangriento conflicto en Siria  para llegar a un acuerdo similar al que puso fin a la guerra en Bosnia y Herzegovina.

El presidente estadounidense, Donald Trump con el canciller ruso Sergei Lavrov y el embajador de Rusia en Washington André Kiseljak. (Archivo) 

El presidente estadounidense, Donald Trump con el canciller ruso Sergei Lavrov y el embajador de Rusia en Washington André Kiseljak. (Archivo)