Nobel de Química para los «padres» de la batería del móvil

octubre 9, 2019 en Educación, Ciencia y Tecnología, Internacional por Severo Quiroz

John B. Goodenough, Stanley Wittingham y Akira Yoshino desarrollaron las baterías recargables de iones de litio, hoy presentes en casi todos los dispositivos.

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Llevamos en el bolsillo el último Nobel de Química. La Real Academia de las Ciencias de Suecia ha premiado este año a los «padres» de las baterías de ion-litio recargables, presentes en cualquier dispositivo inalámbrico, desde los teléfonos móviles a los ordenadores portátiles que utilizamos a diario. El trabajo del alemán John B. Goodenough, el británico Stanley Whittingham y el japonés Akira Yoshino ha impulsado la creación de una batería potente y ligera que, como explican desde Estocolmo, puede hacer posible «un mundo libre de combustibles fósiles». El motivo es que se utiliza para todo, desde alimentar automóviles eléctricos hasta almacenar energía de fuentes renovables, como la solar y la eólica.

El ánodo de la batería estaba hecho parcialmente de litio metálico y tenía, literalmente, un gran potencial, un poco más de dos voltios. Sin embargo, el litio metálico es reactivo y la batería era demasiado explosiva para ser viable.

Aquí entró en juego Goodenough, de la Universidad de Texas en Austin, quien demostró en 1980 que el óxido de cobalto con iones de litio intercalados puede producir hasta cuatro voltios. Este fue un avance clave que conduciría a baterías mucho más potentes.

Con el cátodo de Goodenough como base, Yoshino, de la Universidad Meijo en Nagoya, Japón, creó la primera batería de iones de litio comercialmente viable en 1985. En lugar de usar litio reactivo en el ánodo, usó coque de petróleo, un material de carbono que también puede intercalar iones de litio.

El resultado fue una batería ligera y resistente que podía cargarse cientos de veces antes de que su rendimiento se deteriorara. La ventaja de las baterías de iones de litio es que no se basan en reacciones químicas que descomponen los electrodos, sino en iones de litio que fluyen de un lado a otro entre el ánodo y el cátodo.

Como explican los académicos, «las baterías de iones de litio han revolucionado nuestras vidas desde que ingresaron al mercado en 1991. Han sentado las bases de una sociedad inalámbrica, libre de combustibles fósiles, y son de gran beneficio para la humanidad».