Salma Hayek sobre Harvey Weinstein: ‘Nunca sabrá el daño que me causó’

diciembre 14, 2017 en Fotogalería, Sociales por Severo Quiroz

La mexicana habló sobre el acoso que sufrió por parte del productor.

Jueves, 14 de diciembre de 2017/09:20

FOTO: MICHAEL KOVAC VIA GETTY IMAGES

Desde octubre pasado, muchas mujeres han hecho públicas las historias de acoso y abuso que cometió Harvey Weinstein contra ellas. Gwyneth Paltrow, Ashley Judd y Angelina Jolie fueron de las primeras en exponer sus casos.

Los días pasaron y poco a poco, Hollywood empezó a poner en el ojo público a los acosadores. Muchos de ellos como Weinstein o Kevin Spacey se han quedado sin trabajo por las acusaciones.
Este miércoles, la máxima representante del cine mexicano a nivel mundial, Salma Hayek, ha contado su historia con Harvey Weistein, a quien llama “monstruo”, en una carta abierta publicada en The New York Times.

“No pensé que mi voz fuera importante, mucho menos que pudiera hacer la diferencia”, señala Hayek, quien también confesó haber callado por miedo a perder su trabajo y tener que relatar estos vergonzosos actos a sus seres queridos.

Te voy a matar, no pienses que no puedo.

La historia entre Hayek y Weinstein inició cuando el director aceptó financiar la película Frida, filme inspirado en la vida de la pintora Frida Kahlo. Un proyecto que le llevó años de planeación y su entrada triunfal en la meca hollywoodense.

“El acuerdo fue que Harvey pagaría los derechos del trabajo que yo había desarrollado. Como actriz, recibiría el pago mínimo que otorga el sindicato de Screen Actors Guild, más un 10%. Como productora, recibiría un crédito que no se definió, pero sin pago, lo cual era común entre las productoras mujeres en los 90. También me hizo firmar un contrato, donde yo tenía la obligación de realizar otras películas para Miramax. Yo pensé que eso le daría más empuje a mi carrera como protagonista”.

Eso no sucedió. De hecho, todo el sueño se convirtió en una pesadilla, pues relata Hayek, se dio cuenta de quién era Weinstein, su modus operandi y aprendió a decirle “no” a todo.

“No a abrirle la puerta de mi cuarto de hotel a altas horas de la noche; hotel tras hotel, locación tras locación, donde se aparecía de la nada. Incluyendo una producción en la que él ni siquiera tenía que ver.

No a bañarme con él.

No a que me viera bañarme.

No a que me diera un masaje.

No a que una de sus amigas me diera un masaje desnuda.

No a que me diera sexo oral.

No, no, no, no, no…”.

Después de sus rechazos, la veracruzana vivió lo que llamó “las venganzas de Harvey’s Machiavellian” (Harvey Maquiavelo).

“No había algo que odiara tanto como un ‘no’. Recibí llamadas furiosas por su parte a mitad de la noche, pidiéndome que despidiera a mi agente porque había tenido diferencias con él, hasta obligarme con argumentos psicológicos a ir a una gala en el Festival de Cine de Venecia, que según él, porque era en honor a Frida. De esa manera podía estar en sus fiestas privadas con él y con otras mujeres que yo pensé eran modelos, luego me enteré que eran prostitutas.

Sus tácticas de persuasión iban desde hablarme lindo de vez en cuando, hasta tener un ataque de enojo y decirme: ‘Te voy a matar, no pienses que no puedo'”.

Actress Salma Hayek, dressed as Mexican painter and icon Frida Kahlo, will play the famed artist in ..

HO NEW / REUTERS

Hayek también relata que durante las grabaciones de Frida, Weinstein quería que se depilara el bigote y las cejas características de la pintora, pues no se veía “atractiva”. La protagonista dijo, una vez más, que no. Pero el productor pronto se “vengó”, pidiéndole, a fuerza, que realizara una escena de cama con otra mujer o un trío. La quería ver desnuda.

Ella no quería, pero estaba experimentando el “síndrome de Estocolmo”, Harvey era su verdugo, pero quería darle gusto. Deseaba que viera en ella la actriz.

A regañadientes, aceptó filmar dicha secuencia. Era eso o Weinstein le quitaría el dinero invertido en la producción.

“Llegué la mañana del rodaje pensando que solo así salvaría la película. Por primera y última vez en mi carrera, colapsé: mi cuerpo temblaba sin control alguno, no podía respirar y empecé a llorar y llorar, no podía parar, era un mar de lágrimas”.

El equipo de trabajo, incluyendo sus compañeros actores, ignoraba lo que pasaba entre Salma Hayek y Harvey Weinsten, por lo mismo, no entendía su comportamiento. “No tenía miedo de estar desnuda frente a otra mujer. Era porque me tenía que desnudar para Harvey Weinstein. Pero no le podía decir a nadie”, añadió.

“Me tomé un tranquilizante porque no paraba de llorar y convulsionarme. Eventualmente, dejé de llorar, pero el vómito fue mayor. Como podrás imaginar, no me veía sexy, pero era la única manera de poder realizar la escena”.

THE LIFE PICTURE COLLECTION/GETTY IMAGES
Salma Hayek, Harvey Weinstein y Edward Norton

Al final del rodaje de Frida, el productor le dijo a Hayek que no era película para los cines. La mandaría directo a VHS. Esto provocó una guerra entre la mexicana y el estadounidense. Finalmente Salma lo convenció de estrenarla en Los Ángeles.

Frida fue un éxito taquillero que se convirtió en seis nominaciones al Oscar y dos premios para Weinstein.

“Pese a los premios, él nunca estuvo feliz. Los trabajos que se me ofrecieron en Miramax fueron de bajo perfil”.

STEFANIE KEENAN VIA GETTY IMAGES
Harvey Weinstein, Francois Pinault y Salma Hayek

Años después, se encontraron.

“Me lo encontré en un evento, me dijo que dejó de fumar y que le dio un infarto. Me contó que se enamoró y se casó con Georgina Chapman. Que era un hombre renovado. Finalmente me dijo: ‘Hiciste un buen trabajo con Frida; hicimos una película hermosa’.

Le creí. Harvey no sabe lo que significan sus palabras. Tampoco sabrá lo mucho que me hirió. Nunca le mostré el miedo que le tenía. Cuando lo veo en un evento, le sonrío y trato de recordar las buenas cosas, me digo que fui a la guerra y gané”.

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