TRUMP; EL CLAVO CALIENTE DE PEÑA NIETO

enero 27, 2017 en Fotogalería, Internacional, La Opinión por Severo Quiroz

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Viernes, 27 de enero de 2017/08:00

En la opinión de..
Por: Efraín Barrera Medrano/Basta
Mientras que todo el mundo se horrorizó por el triunfo de trump, hubo 2 mexicanos que celebraron regocijados este desafortunado suceso de la historia política norteamericana, esos personajes son los mismos que durante todo este sexenio se han reído del pueblo y desdeñado su inteligencia; si, en efecto, me refiero a Luis Videgaray y el presidente de la república.
En esta ruleta rusa, estos trúhanes apostaron su resto y ganaron contra toda lógica. Si los triunfo electorales en USA se lograran por mayoría relativa como en México, fuera la señora Clinton quien estuviera despachando en el salón oval y el primero ya fuera cadáver político y el segundo estuviera en fase terminal; trump es el clavo caliente que sostendrá a Peña Nieto y el ancla que frenará su caída, o sea, la garantía de que Peña Nieto terminará su sexenio y así lo hará: este gobierno no caerá, ni sus reformas, por lo menos no en este periodo.
EPN, sagazmente se subió al arnés republicano consiente del daño que estaba a punto de provocar a los mexicanos y a la economía nacional por los efectos demoledores de las reformas, principalmente la energética; si algo necesitaba era un amigo poderoso que defendiera y oxigenara su gobierno, Peña Nieto esperaba angustiosamente el 20 de enero para respirar tranquilo.
Los últimos relevos administrativos del gobierno mexicano, aderezados con la extradición del Chapo Guzmán, son los primeros guiños en un ritual tapizado de inmoralidad para cortejar la soberbia de un personaje siniestro que no solo es un peligro para el mundo sino también para el pueblo de los Estados Unidos de América.
En lo sucesivo, todo lo que haga Peña será previamente consensado con Washington porque ahora las facturas se adeudan allá, lo que buscaba de México y los mexicanos ya lo tiene: poder y riqueza. Para ello utilizó a partidos de derecha e izquierda para salirse con la suya. Peña conquistó a Trump traicionando a su pueblo.
El camino ya estaba pavimentado únicamente había que esperar el mejor momento para asestar la primer puñalada. Poco o nada le importo al ejecutivo ni al poder legislativo adecuar la Constitución a modo para entregar nuestra riqueza y con ello parte de nuestra soberanía, en este agiotismo político participaron casi todos los partidos, que a través del pacto por México se confabularon para castigar al pueblo una vez más, aunque hay que decir que MORENA Y EL PRD no aprobaron la reforma energética, este último si aprobó el presupuesto de ingresos.
Sin embargo; ante el descredito popular el PAN, PVEM, PANAL, MC y un Diputado ciudadano, hipócritamente sueltan la papa caliente y pretenden desmarcarse infructuosamente del presidente. Creo que el pueblo por fin se dio cuenta quien está con él y quien está en contra.
Seguramente las protestas continuarán por las reformas y los indiscriminados incrementos a los hidrocarburos, pero irán de más a menos; el reto será para que aquellos partidos con algo de calidad moral logren ponerse de acuerdo y se unan, con el mismo propósito de llevar lo más lejos posible esta ola expansiva de informidad social y, convertirlo en rentable bandera de campaña para el 2018.
El pueblo mexicano trabajador está pobre y fragmentado por los partidos políticos, religiones y medios de comunicación que imponen la verdad oficial y sirven como distractores; no ha logrado, por tanto, la experiencia ni la conciencia requerida para construir una unidad lo suficientemente sólida como para derrocar a un presidente en los últimos 85 años y esta no será la excepción
La sociedad civil organizada en nuestro país, que no pasa del 10% de la población, está alineada a las oligarquías gobernantes y son estructuras políticas que dirigen líderes que se venden; solo se revelan cuando se les retiran privilegios; son los que deciden el rumbo del país y hablan en nombre de todos, pero cuando hay que defender una verdadera causa social, abandonan al pueblo a su suerte, si no es que de plano se ponen en contra.
Sin duda que será muy complicado el último tercio del gobierno peñanietista, será difícil que se reivindique en un momento que ya se mueven las aguas de la sucesión, creo que con todo y sus marrullerías no le alcanzará al PRI para construir una candidatura ganadora aún tratándose del mismo Videgaray que por esta nueva realidad, sería el mejor alfil del tío Sam.
Me encantaría equivocarme pero la estrategia de reivindicación se vislumbra; lo primero que se percibe es una política agresiva contra México para simular una confrontación inexistente y auspiciar la unidad nacional en torno a un presidente desgastado en prestigio y en imagen, pero que sacará la casta defendiendo al país del enemigo más odiado por los mexicanos.