Foto: Un funcionario ruso niega que la escasez de gas se deba a cuestiones políticas. Foto AFP

Redacción/Agencias

Jueves, 28 de julio de2022/13:00

Desde el inicio de la guerra ruso-ucraniana, Europa continúa buscando alternativas al suministro de gas ruso, al tiempo que reduce las cantidades bombeadas por el «Gazprom», propiedad de Moscú, en medio de acusaciones de motivos políticos detrás de estas decisiones. Ante estas acusaciones, el ministro de Exteriores de la Unión Europea, Josep Borrell, descartó este jueves una interrupción «grave» del suministro, pero consideró que si Rusia quisiera «cortar el gas» de la Unión Europea, «no esperará al otoño o al invierno», recoge 24Media.

Borrell, que hablaba a un canal español, indicó que hay esfuerzos para dotar de reservas de gas en invierno, explicando que Rusia quiere vender su gas y busca «clientes» en lugar de la Unión Europea, ya que construirá otros gasoductos a toda prisa, «conectándolos con otros clientes», pero hacer funcionar estos tubos «llevará tiempo».

La turbina del nord Stream, un contratiempo

Un funcionario ruso Rusia niega que las medidas sean en respuesta a las sanciones occidentales por su invasión a Ucrania. El Kremlin dijo el jueves que esperaba que la turbina reacondicionada de Nord Stream 1, el gasoducto más grande de Rusia a Europa, se restablezca pronto. La turbina fue el principal impulsor de una saga de varias semanas de disminución de los flujos de gas natural, en un movimiento que altos funcionarios alemanes y de la Unión Europea dijeron que fue motivado políticamente por Moscú para alimentar la crisis energética de Europa.

Crisis en Alemania

Alemania es uno de los países europeos más dependientes del gas ruso, algo de lo que el ministro de Economía alemán, Robert Habeck, prometió este jueves deshacerse rápidamente. Al describir la crisis actual como la «mayor crisis energética» en Alemania, dijo: «Nos liberaremos de esta dependencia a la velocidad del rayo».

Esta crisis llevó a la ciudad de Berlín a dejar de iluminar una serie de monumentos y edificios históricos, con el objetivo de sumarse al esfuerzo nacional de ahorro energético ante los riesgos de escasez.

El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, dio ejemplo esta semana al declarar que su residencia oficial en Berlín, el Palacio de Bellevue, no se iluminará por la noche, excepto en ocasiones especiales como visitas oficiales.

El gobierno del canciller Olaf Scholz había convocado hace varias semanas a una movilización nacional con el fin de proporcionar energía, cuyos precios han subido dramáticamente, y mientras los suministros pueden disminuir, mientras se espera un crudo invierno.